Acompañar la maternidad

Este otoño comencé la formación inicial de doulas que imparte Entre Mamás. Mi llegada a esa formación fue un tanto circunstancial, pero no por ello me sentía menos motivada. Lo tomé como un regalo que me hacía la vida gracisa a la generosidad de una mujer.

Cuando una comienza una formación es porque quiere adquirir conocimientos para luego ponerlos en práctica. En este caso, una mujer puede decidir formarse como doula para ejercer como tal. Pues bien, en mi caso, en el punto en el que estamos de formación, creo que el curso está siendo tan enriquecedor para mí misma, que de momento no me planteo acompañar profesionalmente la maternidad de ninguna mujer, sino la mía propia. A lo largo de los seminarios que hemos ido desgranando (embarazo, parto y posparto, hasta ahora) he llenado vacíos y sombras de mi propia maternidad, de la relación conmigo misma y voy siendo consciente de aspectos de mí misma que desconocía. Más que una formación profesional, la considero un camino de auto conocimiento y compromiso con una misma. Y justo ese es el punto, ordenar y sacar a la luz lo propio para después poder sentarse tranquilamente junto a una mujer cuando descubre que la maternidad es y supone un cambio vital muy potente. Y ser capaz de escucharla sin enjuiciar, sin entrar a valorar, tan solo sosteniéndola y validando sus emociones.

Me queda mucho camino por recorrer para acompañar otras maternidades… pero estoy en ello…