Hatha Yoga

hatha yoga

El hatha yoga es una disciplina milenaria que a través de diferentes asanas o posturas físicas permite alinear y armonizar el cuerpo físico, emocional, mental y espiritual. Hay numerosas escuelas y estilos a la hora de acercarse al hatha yoga, pero apostamos por un enfoque terapeútico de la práctica. Trabajamos en la correcta alineación del cuerpo y en sanar molestias derivadas de posturas incorrectas como dolor crónico de espalda, hombros, pelvis, etc… Para ello durante la clase empleamos materiales que ayudan a la correcta alineación como tacos, cinturones, sillas o mantas entre otros. Cada persona es única y también lo es su condición física; por eso la práctica se adapta a cada persona y no al revés. Prestamos especial atención a la postura, pero también a la respiración, ya que malos hábitos respiratorios son asimismo los causantes de muchas tensiones musculares. A través de la consciencia respiratoria calmamos y serenamos la mente y su continuo diálogo interno. Por ello el hatha yoga es un buen método para apaciguar las emociones intensas y contribuye a la mejora de estados depresivos y de ansiedad.


A pesar de que en Occidente la práctica de hatha yoga es fundamentalmente física (a través de posturas o asanas) no debemos perder de vista que es también una disciplina aconsejable para practicar con regularidad a fin de mantener un estado de consciencia plena en la vida diaria y no solo para aliviar molestias físicas.

¿En qué consiste una clase de hatha yoga?

La clase de hatha comienza con una toma de conciencia de cómo estamos en el plano físico, emocional, mental y cómo es la respiración. Mantenemos este estado de observación por unos minutos para ir despertando esa consciencia plena de uno mismo y para ir calmando y apaciguando la mente y el cuerpo. Poco a poco vamos calentando el cuerpo, en forma de movimientos suaves y fluídos para lubricar las articulaciones y para preparar el cuerpo para las asanas que se realizarán durante la sesión de hatha. Siempre de forma progresiva vamos pasando de esos movimientos más suaves a las asanas del hatha yoga, focalizándonos cada día en una intención: fortalecer el miembro inferior, abrir caderas, fortalecer la espalda, trabajar el miembro superior, flexiones o extensiones de columna… En fin, a través de las asanas del hatha yoga trabajamos todo el cuerpo, siempre respetando las posibilidades individuales de cada practicante. La sesión termina con una relajación para integrar en el organismo los beneficios de la práctica.

Beneficios

Son numerosos los estudios científicos que avalan los beneficios de la práctica continuada de hatha yoga. Enumeramos algunos:

Ayuda a disminuir el dolor crónico de espalda

Mejora la fuerza y la flexibilidad

Ayuda a regular la hipertensión

Mejora la gestión del estrés y la ansiedad

Desarrolla una visión más consciente de uno mismo y del entorno

¿Cuándo comenzar la práctica de hatha yoga?

Siempre es un buen momento para comenzar la práctica de hatha yoga si el cuerpo lo pide. Pero es especialmente oportuno acercarse al yoga cuando aparecen molestias físicas, como dolor de espalda o episodios de estrés, ansiedad o depresión.