Yoga posparto para mamás y bebés

Yoga posparto

La sesión de yoga posparto es una clase especial, ya que las mujeres pueden asistir con sus bebés, pero precisamente por esto, el ritmo de la práctica es otro; es el que marcan los bebés. Ellos permanecen tumbados en una mantita junto a sus madres lo que les permite interaccionar y atenderlos en el caso de que necesiten alimentarse o ser calmados. A pesar de la particularidad de que los bebés acompañen a sus madres, la práctica va dirigida a la mujer, no a los bebés. No obstante el bebé puede ser incluído en la práctica en cualquier momento, ya que puede ser cogido en brazos mientras se realizan asanas de pie o puede permanecer en el regazo de su madre si ésta está sentada.

En yoga posparto se realizan asanas indicadas para aliviar las molestias típicas asociadas al posparto y a la lactancia como dolor de espalda, tensión en los hombros y el cuello, pero también para fortalecer el suelo pélvico y la zona abdominal. Sin dejar de lado asanas más  restaurativas y posadas, que calman el cuerpo, la mente, las emociones y permite a la mujer sentirse más descansadas tras la práctica.

Como en cualquier sesión de yoga, se favorece una respiración más consciente, que serena la mente y propicia la calma interior.

El canto de mantras en forma de canciones infantiles, ayuda a deshacer tensiones y disfrutar de la alegría de ser madre.

La clase de yoga posparto es también una excusa perfecta para que las madres salgan de casa con sus bebés y se encuentren con otras madres con las que compartir su maternidad.

Se aconseja el comienzo de las clases pasadas ocho semanas si el parto ha sido vaginal y doce si ha sido por cesárea(en este último caso siempre bajo supervisión médica)

Lo ideal es venir con ropa cómoda y lo necesario para atender al bebé: algún juguete, una mantita, pañales, etc…